Editorial:  Y si hubieron sabido que habían cinco vivos?  Jason Samudio

Silke Friedebold en la ambulancia a finales del rescate

    Todavía no salimos del asombro los que seguimos paso a paso el accidente de la avioneta de Sansa que se dirigía hacia Puerto Jiménez. Un vuelo normal con uno de los aeroplanos mas modernos, que hacen el mismo recorrido casi todos los días y con un equipo de piloto y copiloto que no era la primera vez que hacían el vuelo.

    No se reportó nada anormal en el vuelo a la torre de control, lo único era el cielo que no estaba claro, sin embargo los que han hecho el recorrido antes saben que muchas veces que se pasa por ahí está nublado.

    El accidente ocurrió alrededor del mediodía, y es extraño que el sistema de estos aviones para reportar su ubicación en caso de un accidente nunca se encendió, tomando en cuenta lo nuevo del aeroplano.

    Después del aviso de que un avión estaba desaparecido inició la búsqueda del mismo, una búsqueda muy deficiente que dejó claro que en Costa Rica no estamos preparados de la mejor manera para enfrentar situaciones como esta.

    Porque? Bueno, tomemos en cuenta que el aviso de la desaparición se hizo casi al mediodía y la ubicación del aeronave siniestrada se dio a las ocho de la mañana del día siguiente, aproximadamente 20 horas después. Es cierto estaba nublado y dificultaba la búsqueda. Sin embargo ninguno de los equipos de rescate y búsqueda se movilizó hacia ningún punto el día del accidente, sino al aeropuerto La Managua en Quepos, donde nada se podía realmente hacer.

    Pareciera mentira, inclusive algunos a ellos y a otros dos que pilotos hicieron el comentario de que ahora para que lo rescataran el mismo día en caso de un accidente era necesario que sucediera como a las cinco de la mañana, y creo que tienen la razón.

    Yo me sigo preguntado, tal vez los encargados de la búsqueda pensaron que no habrían sobrevivientes y para que arriesgarse en la noche, pero a la mañana siguiente se llevaron la gran sorpresa tres personas estaban buscando como salir de la montaña para que les ayudaran estaban todavía en el lugar del siniestro.

    Seria esto una lección para los encargados del rescate, ojalá que haya sido así, porque aunque no se puede negar que hicieron un gran esfuerzo, todos esperábamos mas del rescate, que fue muy tardío, y me pregunto de nuevo si hubieran sabido que habían cinco vivos hubieran esperado toda la noche, no lo creo.