Carta Del Editor, Pablo Collar
|
Aqui estamos, una vez mas en la temporada de Navidad, cuando las calles de Puerto Jiménez se llenan de viajantes provenientes de todos puntos del planeta y el olor de tamales y biscochos se escapan de cocinas alegres de Chacarita hasta Carate. Después de siete años de planificación y desarrollo, la primera edición de El Sol De Osa por fin llega a la calle en el mejor momento posible. Es un regalo para la población de la Península de Osa y un paso en una nueva dirección, una que depende de usted. Las motivaciones de este periódico son muchos e incluyen lo pinche y egoistico al igual que lo humanitario. A mí me gusta escribir, y es dudoso que tenga que aguantar el desaliento de los rechazos que los publicadores del mundo me han presentado de vez en cuando durante el trascurso de mi vida. A la misma vez, esta publicación pretende cerrar el hueco cultural que todos vivimos hasta cierto punto aquí en la Osa. Siendo uno de los destinos mas populares en el mundo para tomarse las vacaciones, esta Península experimenta la llegada anual de millares de personas de diversas nacionalidades y experiencias. Cada año unos cuántos extranjeros compran propiedad, construyen casas, y se acomodan a una existencia que todos nosotros a nuestras medidas particulares hemos escojido aquí en nuestro paraíso tropical. A pesar de la belleza natural y el esplendor ambiental de la región, existen retos enormes en la Osa, retos sociopolíticos, culturales, económicos, y ambientales. El progreso saludable y sostenible depende de muchas cosas, y tal vez la mas importante de estas es la comunicación. No sé si El Sol De Osa pueda satisfacer el reto de comunicación que existe. Pero es un primer paso en esa dirección, y yo invito a todos los lectores levantar el reto y ayudarme convertir esta publicación en una voz útil para el pueblo y la comunidad de la Osa. Gracias, e invito sus comentarios, críticas, y contribuciones. Su Humilde Editor, Pablo |
|