Hombre aparece muerto

Ríos Corella y familia durante
mejores tiempos.
Hasta el momento la muerte del josefino José Luis Ríos Corella en Cañaza a finales de mayo se sigue investigando por el OIJ. Resultados de la autopsia no se han divulgado, y a estas alturas se desconoce en la esfera pública si la muerte se produjo por causas naturales o si era resultado de un acto de violencia.
Intendente Araya durante el allanamiento
Corella, vecino de Pavas San José, apareció muerto en la localidad de Cañaza de Puerto Jiménez en junio, después de tener mas de una semana de desaparecido. El cuerpo tenía mas de dos días de muerto pues se encontraba en estado de putrefacción.
Investigación Policial
Al parecer Ríos Corella había ido a la localidad de Cañaza de Puerto Jiménez para visitar a un amigo en Agujas de apellido Acuña, pero sin embargo en uno de los días salió de la casa y no regresó. Acuña intentó buscarlo pero sin respuesta alguna por lo que puso la denuncia varios días después de la desaparición, y el caso quedó en manos de la policía.
Familiares de Ríos Corella se trasladaron hasta Puerto Jiménez para ayudar a organizar la búsqueda, y ya el equipo de rescate de la Cruz Roja estaba listo para dirigirse hasta la zona. Sin embargo el destino ya estaba echado.
Funcionarios de la Cruz Roja de Puerto Jiménez estuvieron internados en la montaña por horas tratando de encontrar a Ríos Corella, pero igual sin suerte, fue hasta que Don Luis Martín Segura Jiménez se dirigía hacia su casa en Cañaza que fue alertado por los malos olores y algunos zopilotes de que había algo muerto en el área, que resultó ser el difunto José Luis Ríos Corella.
Don Luis Segura Jiménez
El cuerpo se encontraba a unos 30
metros de la carretera en un precipicio; estaba boca abajo y presentaba quemaduras de sol en la espalda por lo que la policía supone que tenía mas de dos días de muerto. Randall Leal Corella, hermano del fallecido, fue quien reconoció el cuerpo en el lugar. El dice sentirse tranquilo pero que su esperanza era llevarse de regreso vivo a su hermano.Elementos que son extraños en este caso incluyen el hecho de que sería muy difícil para cualquier persona perderse en Cañaza, rodeado por casas y fincas. Es difícil imaginar como una persona podría encontrar la muerte por agresiones de la naturaleza. Si fuera una serpiente, tendría tiempo de buscar socorro. Finalmente, resulta que el amigo que presentó la denuncia días después de que se despareció Corella, les indicó a la policía que el víctima presentaba alguna forma de trastorno mental y que padecía del alcoholismo, alegaciones que niegan familiares del difunto.
El Deceso